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Fiscalización por incremento patrimonial no justificado

Los incrementos patrimoniales cuyo origen no puedan ser justificados por el deudor tributario constituyen renta neta no declarada. Sin embargo, definir este término no puede reducirse a la simple conceptualización legal, sino que se amplía al hecho de que necesariamente debe admitir prueba.

La administración tributaria está facultada para verificar el origen del patrimonio de las personas, así como también para solicitar la justificación de diferencias patrimoniales cuando estas no guardan relación con los ingresos; por tanto, para detectar alguna incongruencia en la cuantía del patrimonio económico de un sujeto.

Se observan dos elementos, los ingresos percibidos y los gastos efectuados. Si en la observación se evidencian signos exteriores de riqueza no acordes con los ingresos, se está ante un desbalance patrimonial.

Lo que crea indicios suficientes que presumen rentas no declaradas ante el ente recaudador. Para llevar a cabo este tipo de comprobación, la Sunat analiza información de diferentes fuentes —declaración del ITF, declaración anual de operaciones con terceros, el PDT Notarios entre otras— de donde puede obtener datos fehacientes de las transacciones económicas de las personas.

Cuando los incrementos patrimoniales no guardan relación con los ingresos contenidos en estas fuentes, el ente administrativo actúa notificando esquelas de citación al contribuyente, o bien dirigiéndose hasta el domicilio a fin de someter una revisión. En caso de que se inicie este tipo de investigación, el contribuyente tiene el derecho y la obligación de desvirtuar la presunción, justificando a través de pruebas documentales, la adquisición de propiedades o el aumento pecuniario.

Como medios probatorios cuenta con la escritura pública de donaciones percibidas, los contratos con firma legalizada, transferencias cuenta a cuenta, correos electrónicos con firma, nombre, número de dni y huella dactilar, guías de remisión y, en fin, cualquier documento de fecha cierta que tenga verosimilitud y fehaciencia.

De lo contrario, si no cuenta, o no presenta, ante el requerimiento de la SUNAT, evidencias materiales que hagan corresponder los niveles de ingresos con los gastos, se detecta el incremento patrimonial no justificado y la administración tributaria debe instar al deudor a que rectifique su declaración jurada. En este supuesto, el contribuyente tendrá dos alternativas rectificar o no hacerlo. Si opta por la rectificación, la Sunat emite una orden de pago el cual podrá ser fraccionado o, en caso que no rectifique, le será determinada la renta sobre base presunta y se le aplicará el impuesto correspondiente.

Escrito por: Mba. José Verona

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